martes, 19 de agosto de 2014

¡Nuevo Diseño!

Hola querubines, desde hace un tiempo queríamos cambiar el diseño del blog y no ha sido hasta ahora que lo hemos tenido claro, sé que hace mucho que no subimos-tampoco hay muchas noticias que dar-por eso hemos decidido darle una cara nueva al blog, poco a poco iremos cambiando algunas cositas, pero estamos abiertos a todas las sugerencias posibles, así que, ¿qué tal si nos dejas un comentario con tu opinión y sugerencia?

No cuesta nada :)


martes, 29 de julio de 2014

Rosa En El Desierto 05 [FanFic]

Escrito por Engydragon
Traducción por Eleanor-Devil

No me dejes

La noche había caído sobre el reino de Eithya y el frío del verano, viajaba sin obstáculos a través de los estrechos callejones y por las calles de la ciudad, encontrando algunas personas sin dormir…La luna llena estaba alta en el cielo y las estrellas brillaban más que nunca esa noche.
Era un hermoso espectáculo para ver, acompañado por el suave sonido del viento en los árboles y las pequeñas luciérnagas como pequeños espíritus inquietos, se despertaban y luego se desvanecían, mientras vagaban por el jardín real…todo daba una atmosfera mágica que solo la noche podría ser implementada. Un espectáculo que nadie no podía evitar quedarse hechizado, el encanto de la naturaleza.
La princesa del reino de Eithya lo sabía bien, a menudo admiraba desde su ventana de su habitación, todo lo que la naturaleza de la noche le ofrecía como espectáculo.
Sus grandes ojos estaban fascinados con todo, era la única cosa no monótona y aburrida de todo lo que se pasaba en el palacio, y cada vez que la noche caía en el sofá apoyado en la ventana, ella admiraba la belleza de la noche y se quedaba siempre extática.
Esa noche, sin embargo, Kabalé estaba molesta, ella sabía que su padre había tenido hoy un encuentro con el Sultán del reino de Daya y durante todo el día no había hecho nada más que sonreír para ella y hacerle grandes discursos sobre la responsabilidad que tendría en el futuro…diálogos que nunca hablaba antes, porque era demasiado acariñado a ella para pensar a eso…
¿Mi princesa, no tenéis sueño?” la voz clara y profunda de Demitrius
Kabalé no se dio la vuelta y siguió imperturbable a mirar por la ventana, observando la danza de las luciérnagas bajo la luz de la luna.
¿Qué haces aquí?” preguntó ella fría.
Le oía suspirar de tormento.”
Y qué, no es la primera vez que me escuchas.” concluyó seca.
Es verdad, suspiráis durante toda la noche” dijo él juguetón
¡No seas sarcástico Demitrius!” la voz de Kabalé era como mil cuchillos afilados y penetrantes.
Demitrius no intervino más, pero se mantuvo en la jamba de la puerta a mirarla.
Kabalé lo miró por el rabillo del ojo: “¿Por qué no duermes?”, “Usted sabe que tengo que estar listo para cualquier cosa…y vuestros ordenes” entró en la habitación sin ni siquiera el permiso de la princesa, para ella ya era normal, ella confiaba en él, pero nunca perdía arrogancia real.
Demitrius puso sus manos sobre los hombros y apoyó su barbilla en la parte superior de la cabeza de Kabalé. Esta puso sus manos sobre las manos ásperas de él y se dejó descansar en su pecho.
¿Cualquier orden que quiera?” preguntó ella retóricamente, ya sabiendo la respuesta del servo. Volvió la cabeza y lo miró con sus grandes ojos amarillos.
Este le acarició con sus labios los de ella, dejándola vibrar de placer, y haciendo sus manos correr largo del delicado rostro de la princesa.
Continuó así durante un segundo, pero no pudo resistir mucho más y empujó sus labios contra los rojos y carnosos de Kabalé.
Si alguien los viera, él seguramente habría pagado un alto precio, pero el amor no podía ser comandado y Demitrius no era capaz de quedarse sin ella, tenerla en sus brazos y saborear cada beso. ¡Le habría echado de menos!
Los besos continuaron ardientes y abrumadores, hasta que Demitrius recogió la princesa, sin el menor esfuerzo, porque ella tampoco se resistió, antes por el contrario, lo miraba con dulzura y le parecía que sólo con sus ojos lo incitaban.
Él le devolvió la sonrisa, mientras que poco a poco la dejaba caer sobre la cama grande. Ella le acariciaba el rostro con las yemas de los dedos tocando cada característica, luego el cuello y el pecho, parándose en el borde del cuello de la túnica de servo que llevaba Demitrius.
Kabalé le dio una mirada llena de deseo y él, respondiendo como un orden, inmediatamente se quitó la túnica, quedándose desnudo sobre ella. Cuando los dos cuerpos se tocaron, ambos fueron infundidos con explosiones de placer por toda la espalda y Kabalé se agarró instintivamente al cuello de Demitrius.
La princesa no era espontanea en algunos gestos, porque no le gustaba mostrar demasiado el afecto y por vezes rechazaba algunos actos de amor por parte de Demitrius. Pero ambos habían aprendido a conocerse uno al otro y ahora se dieron cuenta de que el amor uno por el otro los compartía, no querían abandonarse a pesar de que sabían que esto no era cierto, pero apenas para un mundo basado en prejudicios estúpidos y falsas verdades.
Demitrius hizo lo mismo y la puso en sus brazos fuertes, se acostó a su lado con ella.
Kabalé se detuvo para mirar y se perdió en esos grandes ojos marrones como él ébano, dos grandes perlas establecidas en esa hermosa cara. Su pelo oscuro y revuelto hacia arriba, hacían cosquillas en los dedos de la princesa, quien acariciaba lentamente.
Él tocó sus mejillas y la abrazó más fuerte contra si, haciéndola soltar un pequeño gemido de placer. Él sonrió casi satisfecho, como si para él verla temblar, fuera una satisfacción.
Empezó a mover el montón bordado y sedoso y la besó en el hombro derecho, dibujando pequeños círculos con la lengua.
Kabalé bajo esos besos, gimió y estremeció de placer, y con velocidad, movió su pierna derecha en la cintura desnuda de él.
Él sonrió maliciosamente y movió sus labios hacia el cuello suave de Kabalé. Con la mano volvió a recorrer la mista ruta de los labios y con entusiasmo saboreó el olor y la suave piel de su amada, que sentía inquieto y a suspirar.
Pero ella no quería permanecer bajo el control de esos maravillosos besos y con seguridad, hizo Demitrius tumbar en la cama y se sentó a horcajadas sobre él, por supuesto hasta donde su vestido la dejaba ir.
Pero quitarlo, no sería buena idea, porque se sentía un poco insegura. Cada vez que se veían, incluso de noche cuando todo el palacio dormía, ella tenía la sensación de que alguien podía verlos y temía el castigo que podían infligir a su amado Demitrius.
Él además de sólo quedarse y hacerla feliz, haría cualquier cosa, pero era esto que la preocupaba.
Demitrius notó los ojos inquietos de Kabalé, mientras una sonrisa en su rostro, trataba de desdramatizarla, pero en vano.
Ella se apoyó en las piernas y él se puso de manera a poder sentarse y acariciar el rostro blanco de la princesa.
¿Qué os preocupa?”. Ella sacudió la cabeza, volviendo la mirada hacia la ventana. Pero él se movió de nuevo sus ojos ávidos por una respuesta: “¿Kabalé?”
Ella esperó unos minutos. No le gustaba nada el aire que se respiraba en el palacio en estos días y sentía que en las paredes, habitaciones y jardines del palacio, se convirtieron demasiado secretos que no podía revelar que ella no conseguía desvendar después de su padre haberse reunido con el Sultán del reino del Sur.
Y luego…tenía miedo por él, su amor. Demitrius había ya arriesgado varias veces ser visto con ella, y muchas de esas veces él había cogido tantos latigazos que rompían su espalda. Sin embargo, decía que estaba bien y que mientras estuviera con ella sería feliz…¡pero ella no lo era! Él no entendía que se moría por dentro cada vez que veía su piel rota de esa manera, ¡llena de cicatrices!
Le puso una mano en el pecho de Demitrius, donde pasaba una cicatriz larga y profunda. Sentía como si esa parte de la piel si trataba de una transfiguración no humana infligida en su piel, ¡llena de odio y estupidez hacia su propia clase!
La tortura guerra fue inventada sólo por los seres humanos y el es más horrible y repugnante, sólo el hecho de que había pensado en algo como eso, a veces hacia un ser humano aún más inferior a un humilde animal.
Demitrius sintió la mano de Kabalé acariciarle le cicatriz en su pecho, pero él la detuvo dándose cuenta de lo que estaba pensando en su miente.
No piense en ciertas cosas…por favor”, “¡¿Y cómo puedo no hacerlo?! ¿¡No entiendes mi dolor!?” dos lágrimas rolaron por el rostro de Kabalé.
Demitrius se quedó en silencio e se limitó a secar con el dorso de su mano las lágrimas amargas, que tanto odiaba ver caer por el rostro de su amada. Él quería que ella fuera feliz, pero algo andaba mal, pero tampoco quería estar lejos de ella: “Ya sabes que no puedo prometerle eso…yo la amo” Kabalé miró hacia abajo con resignación: “Lo sé, pero no puedo hacerlo y luego…”, “¿Qué?”, “Mi padre está extraño y ¡siento que todos en el palacio me esconden algún secreto!” Demitrius miró profundamente en sus ojos: “¿Duda también de mi?”, ella sonrió dulce: “Nunca de ti” y lo besó en los labios ansiosamente, buscando el contacto con la lengua. Demitrius acogió el beso y abrió los ojos, dejándose arrastrar.
En poco tiempo se separaron para respirar: “Yo siempre estaré a su lado, mi princesa.”, “¡Pero tú sabes que no podrá ser así!” concluyó Kabalé dolida, “¡Lo sé! Pero usted no piense en ello, disfrute de estos momentos, si usted cree que todo realmente terminará, pero sobre todo no se arrepienta, ¡si lo que hace la hace feliz!” Kabalé sonrió, pero no consiguió ocultar las lágrimas que cayeron sobre la mano de Demitrius sin resistencia. “Me gustaría poder hacerlo…” él suspiró: “¡Esos secretos la persiguen?”. Kabalé asintió.
¡No pasará nada! Le prometo.” pero rápidamente cerró los labios, e Kabalé se percibió rápidamente y supo porque lo había hecho: “¿Tu sabes de lo que se trata?”. Demitrius no podía mentir, la princesa había adivinado. Él negó con la cabeza: “No es por mí que usted deberá saber.” en el rostro del joven se formó una leve tristeza, pero que Kabalé no consiguió ver, ya que se levantó y se dirigió de nuevo al sofá delante de la ventana.
Demitrius se quedó sentado en la cama por unos momentos, mirando a la princesa que amaba en los últimos momentos de una noche de verano…
Decidió vestirse, antes que alguien pudiese entrar en la habitación. Él sabía esos secretos y esos lo herían, mucho. Quería hacer la princesa más feliz que cualquier otra persona en el mundo en estos últimos días porque esos secretos ocultaban algo doloroso y conmovedor para el delicado corazón de Kabalé.
La mirada de la joven miraba por la ventana, pero parecían atentos a los pasos de Demitrius juntamente con sus oídos, para entender cada movimiento y respiración tuya.
Él, se movía por la habitación, sin saber si debería ir por su princesa o dejarla como estaba en sus pensamientos. Ella no estaba bien y eso él había notado hace poco, pero cuanto más trataba de consolarla, más parecía que sufriese, y eso le molestaba también.
Kabalé lo miró: “No me dejes, Demitrius.”, su voz parecía sonar más como un pedido y no como un orden.
Él se despertó de sus pensamientos y le sonrió de la manera más sincera, los que eran apenas para ella.

En la mañana siguiente, Kabalé dio cuenta de que sólo había dormido algunas horas y sus ojos no encontraban razón para permanecer abiertos. Se movió y se dio cuenta de que estaba acostada en la cama de su habitación. La última vez que se recordaba se había quedado dormida en el sofá junto a la ventana…’Demitrius’, sonrió.
Era único en el mundo y ella tuvo la suerte de haberlo conocido. Su amor era único y esperaba que pudiese continuar para siempre, también escaparía de esta vida para estar con él.
Entre la luz suave de la mañana, vislumbró Demitrius, recostado contra la jamba de la puerta sin siquiera notar el despertar de la princesa. Se veía muy cansado. Una noche como esa, Kabalé no quería más pasarla con él, pero tal vez era sólo culpa suya y de todos sus tormentos, tal vez eso la estaba alejando de él…
Se puso de pie y caminó hacia Demitrius. Puso una mano en el hombro izquierdo y poco a poco se acercó a su oreja: “Buenos días mi amor.” Su voz sonaba más serena.
Él se volvió un poco y respondió con un beso corto y rápido, un beso prohibido y oculto. Kabalé lo saboreó con placer sin embargo: “En poco tiempo llegarán, será mejor para ti si no te encuentren” le advirtió, pero siempre con una sonrisa. Él asintió con la cabeza, y después de un beso en la mejilla apresurado caminó por el pasillo.
Ella volvió hacia su cama esperando la llegada de las esclavas para ayudarla a prepararse y a prepararle el baño y, de hecho, pocos minutos después ya todas estaban en la habitación organizando todo y hablando sin parar, mientras Kabalé, aunque parecía impasible, sentía cada chisme de las esclavas que preparaban la habitación y le trataban del pelo.
Se hablaba de esto y del otro y de la vida en el palacio, tratando de no hacer ningún comentario negativo sobre ella, sin embargo, porque la princesa podía oír. De vez en cuando, sentía chismes bajos y secretos por parte de las esclavas más jóvenes che hablaban de otros siervos y entre ellos surgió también el nombre de su amado. Hablaban como era encantador y Kabalé se sentía un poco celosa, sino también la suerte de que él estaba enamorado apenas de ella. ¡Nadie lo tomaría lejos de ella!
Después de este madrugador ritual, junto con dos esclavas Kabalé fue acompañada a la gran sala de la familia para el desayuno.
Era una habitación preciosa, hermosa de verdad, cubierta de tapices, grandes tiendas, muebles de ébano y decorado con diseños de hojas de oro, flores y plantas de todo tipo. Alrededor de la sala, bailaba una grande luz de los primeros rayos de sol del nuevo día, gracias a los grandes ventanales que daban a lo largo de las cuatro fuentes en el jardín del palacio. Esta habitación estaba situada en el lugar más tranquilo en el palacio, porque era la hora en que se suponía que todo debería empezar en el mejor e incluso en absoluta tranquilidad. De hecho, ni el Sultán y sus siete esposas hablaban de los deberes reales o de malas noticias provenientes del reino, pero se hablaba de cómo habían pasado la noche, los sueños que tenían e Kabalé amaba estar con su familia, pero con frecuencia casi todos decían frases misteriosas como las de su padre y ella apenas movía la cabeza sólo porque sabía que no le darían más respuestas. Todos lo hacían, excepto sus diez hermanos, cinco niñas y cinco niños. Todos de edades diferentes, pero sólo Kabalé era la mayor entre ellos. Ella era la favorita del Sultán, su primera hija.
Apenas llegó se sentó cerca de su madre, aunque todas ellas lo eran esta era su biológica y sentía que con ella tenía una relación más profunda y esto se lo imaginaba también para sus hermanos.
No había preocupaciones por el espacio, la habitación, aunque podía parecer pequeña, era muy, muy grande, de hecho inmensa y llena de muebles, almohadas, tapices, alfombras, cortinas y mesa, podía parecer que sí.
Miró hacia sus hermanos (o medios hermanos): todavía había alguien que tenía los ojos cerrados por culpa del sueño y otros que por otro lado intentaban mantener con sus manos, sus pequeños párpados para se quedaren despiertos. Otros estaban tirados en unos almohadones de seda y se dormían mientras de vez en cuando sus madres les sacudían para despertarlos.
Amir y Amilla los dos gemelos se ayudaban entre sí a mantenerse despiertos, pellizcándose de vez en cuando, porque no les gustaba ser despiertos por su madre por culpa del sueño, aunque por veces lo intentaban, ¡pero Kabalé gustaba demasiado de esos dos plaguitas! Ambos tenían doce años, pero parecían tener apenas siete…
Luego estaba el grupo de villanos que constaba de cuatro niños de siete, ocho y nueve años: Amid, Bashir, Asiya y Amina. Luego estaban las dos hermanas de once y diez años, las dos niñas que tocaban muy bien arpa: Jamila y Kamila. Por último, los destructores de seis años, nascidos de madres diferentes pero en el mismo día: Fares y Jaber.
Con Kabalé eran un buen grupo de once hermanos, irrompibles y muy, muy animados.
Eran una familia grande, no hay duda, pero en una familia puede haber problemas o secretos, como los que Kabalé estaba viviendo.
Su madre le acariciaba los cabellos y le hacia una sonrisa dulce, como las que sólo una madre puede dar.
Afortunadamente para la princesa, hoy en el desayuno nadie había sacado a la luz esas misteriosas e inquietantes frases para ella y por lo menos un poco, se sintió aliviada.
Por la tarde, decidió visitar los jardines para tomar un poco de sol, pero siempre acompañada por una esclava y esto un poco le molestaba. ¿Porqué Amir, el más grande de sus hermanos, podía correr libremente sin un siervo y en su lugar ella tenía siempre que tener una sombra detrás de sí? El único lugar donde podía estar sola era en su habitación…
En un momento decidió hacerlas dejarla y el único lugar donde estaba tranquila era en su habitación y ¡apenas entró en el palacio, corrió hacia él y cerró la puerta rápido!
¡Rayos por correr unos pocos metros ya estaba toda sudada! ‘Que caliente está’, concluyó, secándose la frente con la palma de su mano.
Decidió tomarse un baño y se sumergió en la bañera de mármol y suspiró de alivio. El agua estaba fría y no podía no agradecer de tener una bañera en su habitación.
Oyó unos pasos.
Se volvió hacia la entrada y vio una figura familiar: “¿Estáis aquí?” una voz profunda resonó en la habitación.
Ella sonrió: “En la bañera”.
Os envidio en este momento mi princesa.”
¿Por qué?”
¡Podéis disfrutar de un baño de agua fría para distraer la atención de este calor sofocante!”
¿Por qué no te sumerges también?”
No, mejor no. En el palacio hay demasiado movimiento…”
Ella asintió con la cabeza y le entregó una toalla. Él comprendió de inmediato y se sentó en el borde de la bañera, empezó a enjabonarle su espalda con cuidado.
Kabalé relajó en cada movimiento circular que Demitrius hacia sobre sus hombros hasta la cintura.
Descendió lentamente por sus brazos y, ocasionalmente, le besaba el hombro, y luego su cuello, luego el otro hombro…¿cómo podría vivir Kabalé sin esos besos? Esos maravillosos besos…
Se lo preguntaba todos los días pero nunca encontraba una respuesta…se volvió hacia Demitrius y le tomó la cara entre sus manos y colocó sus labios sobre los de su amado.
Él la tomó bajo sus brazos y la tiró con firmeza hacia sí mismo, dejando el cuerpo de Kabalé si colocase sobre el suyo con cuidado.
Kabalé continuó a besarlo, como si él le hubiera echado de menos por mucho tiempo, y tal vez le habría echado por una eternidad si supiera lo que esos secretos ocultan…
Abrazó su cuello, mientras él la tenía apegada a sí, con las manos en su espalda y en su cintura.
Kabalé tenía una vida maravillosa, una familia maravillosa y buen y justo padre. Todo lo que quisiera, lo tenía, pero por alguna razón había cosas que no podía tenerlas al solo pedirlas, pero haciendo sacrificios y muchas veces sufriendo y preguntándote si lo que haces es correcto o no, no sabes si oír tu corazón o la razón. A veces ni siquiera vale la pena preguntárselo, ya que por un lado es cierto: no te arrepientas si lo que haces te hace feliz…


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Esperamos vuestra opinión :)

jueves, 24 de julio de 2014

AF: Danger Love 02 [FanFic] [Nueva Edición]

02: Decisiones Desastrosas

Estaba decidido, pero antes debía despedirme, ellas, mis amigas habían sido lo mejor en mi vida, una compañía en lo bueno y en lo malo, no podía irme sin avisarlas aunque sería doloroso y difícil.
Caminé por las calles de Angie Town, sin un rumbo fijo, bueno tener tenía un destino pero no tenía valor de pensar en él; alcancé las Calles de las Nubes cuando divisé la figura de Miki. La conocía de muy poco tiempo, y eso podría llegar a ser fácil, despedirme digo pero es aún más complicado porque en tan poco tiempo era una parte de mi, como Urié y Dulce, la quería tanto como a ellas.
Aceleré el paso pero cuando estaba a punto de alcanzarla mi séptimo sentido me hizo frenar para escuchar la conversación que estaba teniendo con el Angie Móvil.

Miki: ...no, ya, bueno si, tienes razón-se removió inquieta, dejándome aún más extrañada, ¿con quién hablaría?- ¡No me grites! Ok...no, eso no, ¡No me voy a plantar en casa! que no...le voy a hacer eso…¡hazlo tú! Vale, vale...que si.

Mi amiga estaba nerviosa, incluso desde esa distancia podía notar como le temblaban las manos, a Miki, a una de las personas más decididas que conocía, me armé de valor y me acerqué a ella colocando mi mano en su espalda para que se girara, y lo hizo pero bastante sorprendida.

Miki: ¡Raf!-obvié lo pálida que se quedó al reconocerme porque en verdad si hablaba de ese tema no sería capaz de dar mi noticia, aunque sonara egoísta mi decisión iba primero.
Miré a ambos lados, esperando que las chicas aparecieran pero no había nadie. Apreté los puños con fuerza, podía sentir mi tensión a kilómetros y también observé que Miki estaba aún más nerviosa debido a mi reacción- ¿Pasa algo? Me estás asustando.

Raf: Es una larga historia -me pasé una mano por el cabello, rozando levemente mi aureola- Necesito hablar con las chicas, es urgente.

Llegamos hasta la fuente transparente, la gente corría y jugaba a su alrededor, muchos estaban preparando todo para el nuevo curso terrenal o simplemente admirando a aquellos que ya habían tenido la oportunidad de ir el curso anterior, los admiré, sus vidas eran demasiados simples…

Dulce: ¡No, no, no, y un millón de Noss! No me puedes estar haciendo esto, ¡esto es…! ¡Ahh!-gritó histérica lanzando a diestro y siniestro un montón de telas, sonreír, echaría de menos esto- ¡Me muero!

Dulce, para no variar, era el centro de atención de toda la plaza, esta vez su histeria venía, seguramente por algún error del diseñador que estaba en el suelo recogiendo lo que mi amiga acababa de lanzar por los aires, me mordí el labio y negué con la cabeza mientras Miki rodaba los ojos. Iba a echar esto mucho de menos.

Raf: Déjale, vas a acabar con su carrera -reí- Ya averiguarás lo que estuvieses buscando, ¿un traje nuevo? ¿un vestido…?

Dulce ignoró por completo mis palabras, se puso aún más blanca, e ignorando al chico de antes se bajó hasta alcanzarme.

Dulce: ¿Qué..? ¿¡Qué haces aquí!?

Alcé una ceja incrédula, ¿de verdad estaba preguntando eso?

Miki: A mi no me mires -negó con la cabeza- No le he dicho nada.

Esto me estaba preocupando y de veras, pero como ya había dicho antes, estaba demasiado ocupada con mis propios problemas como para escuchar tonterías.

Raf: No sé que ocultáis...pero no tengo tiempo.

Y era cierto. Justo cuando iba a hablar sentí como alguien se me echaba encima, me giré un poco enfadada pero al ver que se trataba de Urié, el alivio me inundo por un momento pensé que tendría que hablar con ella aparte.

Urié: Hola angelitos, tenéis muy mala cara…¿de que estabais hablando?

Raf: Ya que estamos todas, mirad, mañana cuando comience el curso yo.

Urié: Oh-me callé, al ver sus rostros desencajados, esto no me estaba gustando- Raf de eso, queríamos, también hablar nosotras.

Miki: La verdad es…

Dulce: Nosotras…

Me estaban asustando, olvidando por completo mi noticia me centré en ellas, estaban destrozadas, Urié me apartaba la mirada, Miki se miraba los pies y Dulce, me miraba si, pero no dejaba de mover las manos frenéticamente.

Raf: No me gusta nada esto, ¿qué sucede?

Tras unos largos y eternos segundos Urié me entregó una hoja arrugada, parecía de periódico o informativa.

Angie Town, 25 de Junio de 2011
Señor y Señora Enyel.
Por motivos extraordinarios, queríamos sugerirles que ingresen a su hija, Raf Enyel en las instalaciones de la Escuela más prestigiosa de Magix de adiestramiento disciplinario Monster High. Su hija estará en buenas manos, y le prometo expresamente que volverá sana y salva. Con una disciplina elemental y con las enseñanzas básicas.
Con estima.
Rodrigo Angélico.

Al leerlo mi mundo se cayó al suelo, todo lo que conocía dejó de tener sentido, todo lo que había pensado en estas horas se había esfumado, incluso mi locura me parecía en estos momentos una decisión desastrosa, apreté el papel con fuerza, sintiendo como en cualquier momento me iba a derrumbar, mi propios padres…¿cómo era posible?

Dulce: Nosotras…¡estamos de acuerdo!

Las miré incrédulas.

Urié: Es por tu bien, todo lo que sucedió con Reina, el VETO…

No hablaban en serio, ¿verdad?

Miki: Raf…-me agarró la mano, la aparté de un empujón.

Las miré entre sorprendida y enfadada, sentí como las lágrimas caían por mis mejillas, no podía creer todo esto, incluso mis amigas estaban de acuerdo de esta octavilla, solo me podía pasar a mi, ir a Monster High no era una opción, pero, tenía que averiguar algo sobre Bloom. ¡Arcangel! Esto era demasiado.

Pero si, iba a ir, corrí con fuerza, iba a ir para demostrarles a todos, a mis padres, a mis amigas y a ese Rodrigo quien era Raf Enyel en realidad.

Entré volando a mi habitación, cuando me dejé caer en la cama noté el sonido característico de mi móvil, un nudo se me formó en la garganta, alcancé el aparatito.

Tenía el teléfono entre mis dedos cuando la llamada finalizó, el miedo me había paralizado cuando vi que era un número oculto, ¿habría dejado mensajes? Teclée, pero nada, ningún mensaje de texto, ¿y de voz?


No se oyó nada, el mensaje duraba cinco minutos, y todo era igual, nada, estaba a punto de borrarlo cuando en el último segundo se oyó una risa, una risa maquiavélica, y no dudé un segundo, el mensaje era de la misma persona. La decisión estaba tomada.
No voy a parar hasta averiguar el porqué de este asunto, quien me amenaza y quien es...Bloom.


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Pues aquí llega el segundo episodio, la verdad es que tengo que hacer muchas ediciones y añadir otras cositas, (en 2011 era muy pequeña en el mundo de la escritura digo, y eso se ve, pero os prometo que mejoraré las ediciones) Son breves como podéis ver, ya que no puedo escribir más largo que el episodio incial, el siguiente capítulo se divide en dos partes, ¿queréis que el tercero este unido con esas dos partes?
¿O preferís que lo deje dividido como en un principio?
Ya sabéis, si queréis que suba antes comentad :D




martes, 22 de julio de 2014

¡Encuesta Finalizada! [FanFic]


He esperado pacientemente un par de días (Bah que va, es que hasta ahora no he tenido ganas de cerrar la encuesta) para poder cerrar la encuesta y así ver con mayor claridad los votos (que han sido pocos ¬¬)
Y visto el resultado, nos encontramos con que:

Un 67% SI había leído la historia antes (mi adorado metroBlog ^^)
Un 33% NO había leído la historia, ni la conocía (que dolor más grande en eso que llaman corazón :'()

Un 94% SI quiere leer la nueva versión mejorada y editada de la historia (Pues vaya me vais a hacer trabajar jejeje)
Un 6% NO quiere leer la historia mejorada, no sé porqué será...¿la primera es mejor que la segunda?

Un 94% SI le gustó el primer episodio (No es que esperara el 100% ni nada de eso ^^)
Un 6% NO le gustó el primer episodio (No se puede juzgar una historia por la portada...jeje)


Dicho esto, continuaré la historia, eso significa que hay otro fic dando tumbos, un fic terminado pero como tengo que mejorarlo...tardaré en subir, más o menos. A ver si esta semana subo el segundo episodio, si queréis que suba antes comentad, si llegamos a los 20 comentarios subo mañana mismo.

jueves, 17 de julio de 2014

AF: Danger Love 01 [FanFic] [Nueva Edición] + Encuesta

Hace tiempo que quería subir una nueva versión de mi primera novela, mejorada y con algunos cambios, la mayoría de vosotros conocerá la historia, y otros tantos no la habrán leído por eso he decidido modificarla e ir subiéndola de apoco. ¿Qué os parece? ¿Queréis que suba mi historia mejorada? ¿O preferís que no lo haga?
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01: Una Noche Gélida


Era una noche intranquila en Angie Town, normalmente no era así, cualquier habitante de ese remoto lugar lo sabía. Llover. No, no había lluvia nunca, y aunque pareciese extraño esto era una muestra de humanismo que más necesitaba en este instante, mirar por la ventana y saborear el delicioso aroma de la lluvia era más que gratificante. Tras la Summer College no había vuelto a salir, ni a poner un pie en el suelo, pero hoy, hoy era diferente, me apetecía salir, ser rebelde por unos segundos, ya que la lluvia, inconscientemente me recordaba a él.
Mientras disfrutaba de esta pequeña calma, la voz de mi madre retumbó reventándome la burbuja de paz y armonía que mi subconsciente había creado.
Maribel: ¡Raf! Cariño ven adentro, debemos hablar urgentemente-la voz de mi madre era una deliciosa melodía de la cual nunca me cansaría de oír pero hoy, con el día tan extraño, parecía más el sonido de unos tambores que el de los ángeles. Rodé los ojos.
Cuando utilizaba ese tono no era buena señal. Entré al interior cabizbaja, sabiendo que lo que me quisieran decir no sería de mi agrado. Me dirigí a la cocina, no solo mi madre me esperaba también lo hacía mi padre, el cual estaba más nervioso que yo. Eso era peor. Mi madre, como siempre, tomó la situación por ambos costados.
Estaba a punto de hablar cuando mi padre atajó el tema.
Enrique: Raf-le miré fijamente, mi padre se pasó una mano por el cabello totalmente desconcertado, lo que fuese a decirme era duro-No sé cómo decirte esto, te queremos por eso.
Mi madre negó con la cabeza.
Maribel: Raf no quiero que nos odies-se adelantó tomándome de la mano, no se porqué pero ver esas muecas de dolor en la piel cristalina de mi madre no produjera nada bueno, quise apartarme, salir corriendo hasta mi habitación y encerrarme allí, pero no hice nada de eso, simplemente me quedé ahí, expectante-Pero tu comportamiento en la Escuela Golden dejó mucho que desear.
Raf: ¿¡Que!?-ahora si que no entendía nada, retrocedí asustada, buscando el apoyo de mi padre,
pero el solo me sonrió con pena.
Enrique: Tienes que calmarte y escucharnos, ¿o es qué creías que no nos enteramos de tu mal comportamiento en la escuela?
Ellos no podían saber nada de allí, ni Arkham ni Temptel me harían eso, o bueno, esta última si, pero no creo que mis padres supieran nada de “él”, aquí había algo más y no acababa de comprender el qué.
Maribel: Hija-sacó un panfleto-Aquí irás el curso que viene, Monster High una escuela de chicos y chicas especiales, gente que tiene algún problema, este curso te ayudará a ser mejor persona, sólo será un año...si apruebas.
No hablaban en serio, me dejé caer contra la silla, asimilando las palabras de mis padres, durante un rato dejé de ser yo misma para ser un parásito en mi pequeño cuerpo. No era verdad. Esto no me estaba pasando.


UNAS HORAS DESPUÉS...
Llevaba un buen rato acostada en mi cama esponjosa repleta de las mejores nubes de Angie Town pero ahora mismo la comodidad era algo que no estaba en mi diccionario, todo lo contrario me resultaba de todo menos apeticible.
Ir a una escuela nueva significaba alejarme de mis mejores amigas y de los diablos, de mis humanos, no eso no era una opción, ni siquiera sabía nada de ese extraño lugar, me incorporé justo cuando recibí un mensaje.


Anónimo:
Hola Raf, ¿estás feliz? Yo quería decirte mi pequeña niña que MH no es un lugar para niñas tontas como tú, sé tu secreto, el que no saben tus padres, el que nadie ha comentado, no querrás que ellos lo descubran, ¿verdad?
Tampoco querrás que sepan tu identidad, ¿o si?
Tu secreto seguirá siéndolo si vas a MH, y encuentras a Bloom, en cuanto eso suceda tienes que averiguar todo sobre ella. Y que no se te pase por la cabecita hablar de esto con alguien.
No creo que exista la posibilidad de que dudes pero si llega al caso, recuerda que la vida de tus amigas, de tu familia y de Él caerán contigo. No quieres eso, ¿verdad?
PD: No llores :risa macabra:


Boquiabierta y asustada.
Miré por todos lados, busque el remitente pero nada como si alguien lo fuese creado con magia, suspiré resignada dándome cuenta que la amenaza era real, abrí una pestaña en Chrome, dispuesta a averiguar algo más sobre la misteriosa escuela.
Varios enlaces aparecieron a mi vista, pasé páginas y páginas sin que ninguno me llamase la atención, tendría que reducir la lista.


“Escuela Monster High”


Monster High:
Escuela Especial Para Chicos Especiales.
Monster High; Escuela Especial para chicos especiales.
Esta escuela fue creada en memoria de Yuuki Cross; con el único propósito de cuidar y proteger a sus hijos, y hacerlos recapacitar; la escuela al igual que cualquier otra, seguirá los mismos cursos y proyectos,  pero con una única excepción , que sólo saldrán de allí, "curados" de sus problemas, sino permanecerán allí hasta que llegue el caso o hasta su graduación.


La información contenía un listado de datos de interés, desde fechas, hasta teléfonos, folletos como el de mi madre y algo más sobre la historia de la escuela, me quedé mirando el retrato de la fundadora, era demasiado feo o por lo menos eso parecía. Pero mirar los ojos de esa chica creó en mi una sensación extraña.
Cerré la laptop con fuerza.
Nada de lo que ponía ahí tenía que importarme pero lo hacía y mucho, no porque me fuesen amenazado sino porque esto me afectaba a mi y a mis amigas, ¿quién le habría dicho a mis padres sobre tener problemas?
Tenía que hablar con las chicas urgentemente.
Un rayo iluminó la habitación, el viento abrió las ventanas, un viento gélido, me levanté con cuidado, sin alzar el vuelo, por miedo a salir despedida, cerré las ventanas, el frío heló mi cuerpo, y una lágrima manchó mi rostro, las echaría de menos, a ellas, a los profesores, a Andy y ...a él...
Pero la decisión ya estaba tomada, y no las iba a abandonar...pronto todo se solucionaría...
Aunque hoy la noche, ya me había ganado, la primera noche, la Noche Gélida...


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